NOVIEMBRE

"Dulzura de los primeros fríos, de las antiguas tisanas de octubre, de los libros ordenados detrás de los vidrios relucientes de lluvia... Dulzura de los diesciséis años remotos, todos cerrados y atrapados allá lejos, en un freezer de la mente, en espera de que un ángel venga  
y con un golpe de baqueta los libere y ponga a volar de nuevo." G.B

SEPTIEMBRE


"Remordimiento que siento cada vez que me despierto: como si me hubiera manchado con una oscura desobediencia". 
G.B

AGOSTO



 "Mi logorrea: similar al braceo angustioso
 de un náufrago que traga agua."

G.B

JULIO

"Mi barroquismo es aparente: donde parece que grito, en realidad callo o susurro."


FEBRERO



“ La primera señal de amor consiste en transformar a un ser doméstico en un demonio desconocido.” G.B



Cementerio central de Buga, Diciembre

Los cementerios están ubicados en una disposición espacial y temporal diferente ya que en ellos se establece una relación entre el universo profano-terrestre y el sagrado-celeste.
El tiempo dentro de los cementerios es un tiempo ritual, suspendido. Una duración sin comienzo ni fin.

 La tierra dedicada a albergar y conmemorar a los muertos, es un espacio destinado también al encuentro y la interacción entre los vivos.Podemos apreciar en las visitas a los cementerios como las personas no se apresuran a partir tan pronto entregan el cuerpo a la tierra, sino que se quedan caminando, intercambiando noticias y recuerdos, recorriendo con la vista “las lapidas vecinas de ancianos muertos hace mucho tiempo, con la misma mirada en el rostro que tiene la gente en las bibliotecas y en los museos cuando estudia las vidas y obras de los otros para aprender sobre sí mismos”.

Entonamos despedidas y oraciones, esperando que el próximo día alguien se despida de nosotros al pasar.